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"ESTOY HARTO"

Por: Jesús Sibilla Oropesa

20/Ene/2014 | Por:



Estoy harto de que comparen y yo mismo compare a Villahermosa, y a los tabasqueños con Mérida, Campeche, Chiapas, etc.

Es vergonzoso, estresante, triste y penoso este ejercicio al que estamos sometidos cada vez que salimos de nuestro querido Tabasco, de nuestra muy querida Villahermosa.

Increíble todo lo que éramos y ya no somos, a donde quedaron los valores que nos hacían ser, como fue posible que consintiéramos llegar a estar donde estamos y ser lo que somos.

Cada vez que salgo de la ciudad, no puedo evitar la comparación y la verdad es que podríamos superar sin problemas a muchas ciudades que hoy dicen son superiores a la nuestra, si no fuera porque las cosas las echamos a perder nosotros mismos, ciudadanos y gobierno.

A propósito de lo que planteo, si, “me harta lo que hacemos y como lo hacemos”, y cuando me reúno con algunos amigos que viven fuera, me cuentan de las grandes diferencias que han encontrado al vivir en aquellas ciudades, y hasta bromas pesadas hacen de nosotros, esto es; hasta de burla nos han tomado.

Me cuenta un amigo que llegó con su esposa de Mérida, y que desde la carretera llena de baches se nota que ya están en Tabasco, que los yucatecos bromean diciendo a los villahermosinos bachocos por aquello de baches chocos.

Que esta persona le dijo a su esposa que venía manejando, ya aquí puedes hacer lo que quieras al fin que no hay de tránsito y cuando aparece uno, está por ahí escondido viendo quien habla por cel. mientras conduce para morderlo. Por lo mismo le decía, aquí puedes andar a la velocidad que quieras, subirte al camellón, estacionarte en doble fila, o en lugares prohibidos, y además te tienes que agandallar ya que es la única manera de ganarle a los gandallas y olvídate del “uno por uno” que en Villahermosa no existe.

Nos ven como incultos, incivilizados, violentos, corruptos, incapaces de unirnos para progresar.

Y a nuestras autoridades las ven como corruptas, negligentes, incapaces, mañosas e ineptas.

Bromean diciendo que en Villahermosa estamos sembrando arbolitos de navidad en las calles ya que alguien subió una foto de un arbolito marcando algún bache o alcantarilla abierta al facebook, y otra en la que es una silla la que se encuentra marcando también alguna alcantarilla a media calle porque se robaron la tapa y dicen que también sembramos sillas en las alcantarillas.

Nos ven con desconfianza y no tienen deseos de visitarnos.
Dicen que Villahermosa es bonita, pero que los parques y jardineras parecen potreros ya que no podan el pasto y en algunos como el parque Tomás Garrido el lodo, el polvo o las luminarias fundidas le van mermando la belleza; que tanto tráfico y baches afea la ciudad, que temen que los de tránsitos de entrada y solo por traer placas de fuera les apliquen la mordida de bienvenida, que tienen amargas experiencias que se han convertido en leyendas urbanas de taxis, combis o transbús que los embisten o cierran el paso para ganar el pasaje con el peligro de que les golpeen sus unidades o los reten a golpes.

Comentan que les da miedo que los asalten o los secuestren y que piensan dos y hasta tres veces en invertir aquí por temor a que les cobren el famoso derecho de piso además de ser famosa la corrupción burocrática y el dinero que hay que repartir para que los negocios se den en un plazo razonable.

No se ustedes, pero yo estoy harto de todo esto, y es que me da vergüenza que hablen y piensen así de nosotros.
Por ello, les invito a cambiar la historia y la percepción que tienen de nosotros antes de que no nos podamos quitar de encima los estigmas de mal educados, sucios, corruptos y groseros.

¿No están ustedes también hartos? ¿O ya se acostumbraron a vivir así y a no sentir el orgullo de ser limpios y honestos?

Mérida está limpia porque no tiran basura, y en Estados Unidos si a alguien se le ocurre, lo multan, o lo detienen y las ciudades parques y calles se mantienen inmaculadas.

¿No te gustaría escuchar que dijeran propios y extraños lo limpio, ordenados y honestos que somos?
O ¿de qué nos sentimos orgullosos?, ¿de cómo transamos?¿de qué abusados somos para burlarnos de todo incluyendo personas, de las leyes y de la autoridad?

Y las autoridades ¿no se que esperan?, ¿será tan difícil hacer lo que tienen que hacer?, ¿será tan difícil meter en orden a los servidores públicos?, ¿será tan complicado tener hermosa, limpia y con buena jardinería nuestra ciudad?, ¿será muy complicado que se empleen a fondo en el bacheo de nuestras calles si para eso están ahí? ¿Será que no van a poder liberar las banquetas de carros que se estacionan sobre estas o negocios o taqueros que se adueñan de estas?
¡Carambas! ¿cómo se los tenemos que decir? O más bien ¿cuando lo van a entender? Hagan lo que tengan que hacer, PERO YA.

Los ciudadanos no estamos pintados y estamos plenamente consientes que les heredaron una ciudad llena de huecos, calles construidas con pésimo material, con drenaje inservible, bombas y plantas descompuestas, deuda, jardines-potreros, calles que se hunden, y muchas obras-apariencia, si embargo, están en donde están porque se supone que pueden, porque si no, digan todo lo que tienen que decir, acusen a quienes tienen que acusar, revelen lo que tengan que revelar, metan al bote a los culpables si los hay y luego excúsense si no pueden ante todo el daño heredado y déjenle el paquete no a quien quiera sino a quien pueda. “Menudo caldo de albóndigas”, ¿quienes serán los valientes que lo logren y piensen en verdad en el pueblo y no en la bendita política que todo lo descompone por la desordenada y desmedida ambición?.

Propongo; si ya están hartos igual que yo, no se fijen en los demás y reparemos en nosotros y en aquellos en los que podemos actuar para resarcir en nuestro ámbito de influjo el pensamiento y la acción para que nosotros y nuestros más próximos semejantes intenten cambiar para así poder trocar positivamente su ámbito de influencia y así poco a poco esta ciudad sea motivo de orgullo de todos.

Recuerden que gran parte de lo que sucede es culpa de nosotros los ciudadanos que no hacemos la parte que nos toca, seamos limpios para que nuestros hijo sean limpios, seamos honestos y nuestros hijos imitarán honestidad, seamos trabajadores y nuestros hijos muy probablemente lo serán.

Nuestro buen ejemplo de ciudadanos puede ser el detonante de actitudes que nos transformen en una gran ciudad. ¡hagámoslo!

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