“México sede mundialista en medio de guerras y genocidio en el mundo”, advierte tabasqueño Roberto Rosique

Envió una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum con la reflexión: El Espectáculo y la Ceguera: futbol, complicidad y deshumanización

México será una de las sedes del Mundial 2026, pero en medio de la fiesta y el espectáculo, pareciera olvidarse de la situación de aquellos países que viven en medio de la guerra y el genocidio, advirtió el artista, médico y catedrático tabasqueño, Roberto Rosique.

En entrevista con Telereportaje, el docente de la Universidad Autónoma de Baja California, comentó que envió una misiva a la presidenta Claudia Sheinbaum con una reflexión titulada: El Espectáculo y la Ceguera: futbol, complicidad y deshumanización.

"Es una reflexión un poco incómoda para algunos sobre cómo el capitalismo del espectáculo se convierte en audiencia cómplice de la violencia, incluso cuando creemos estar solo viendo un partido de futbol. El texto denuncia que celebrar eventos deportivos masivos como el mundial de futbol mientras ocurren atrocidades —genocidios, masacres en Palestina, en Irán, en Ucrania— pues eso no es una coincidencia inocente, no es una anomalía moral que en cierta manera hemos normalizado. 

El oriundo de Cárdenas, refirió que cuando gobiernos con antecedentes de guerra, represión y exterminio, financian eventos deportivos internacionales, no lo hacen para “unir a los pueblos”, sino para lavar su imagen y ocultar crímenes detrás de la euforia colectiva. 

"Mientras que nosotros debatimos sobre el fuera de lugar, sobre las faltas, sobre los goles, pues los crímenes siguen ocurriendo en un segundo plano, sin que parezca que esto tenga importancia. Esta es una realidad que funciona porque todos aceptamos distraernos.

“De ahí que la complicidad pues no sea nada más de los organizadores. Yo creo que quienes consumimos el espectáculo nos convertimos en una parte activa de esta maquinaria. La indiferencia por tal motivo es una situación de corresponsabilidad", recordó.

Señaló que la incongruencia de celebrar gritando un gol con euforia, mientras con un movimiento de dedo en el celular ignora las noticias de un asesinato o una masacre, es la grave normalización del horror como parte de la vida cotidiana.

"Aquí los gobiernos, como el nuestro, progresista, humanista, que defiende los derechos humanos, esto parece que no es un error diplomático, más bien yo lo veo como una forma de legitimar la impunidad. No se trata de si debemos o no ver el partido de futbol, sino preguntarnos, mirarnos en el espejo y reconocer nuestra complicidad. 

“Porque finalmente, si la alegría colectiva no tiembla ante el genocidio, lo que estamos celebrando no es el deporte, es nuestra propia deshumanización", expresó.

Actualmente, el mundo enfrenta más de 130 conflictos activos, destacando la invasión rusa de Ucrania y la guerra entre Israel y Gaza, como focos principales.

Mientras que Estados Unidos mantiene una confrontación, aunque no necesariamente de conflicto armado hacia Rusia, China, Cuba y Venezuela, pero en todos los casos provocan crisis humanitarias, hambruna e inestabilidad global.