Sheinbaum ha sido una presidenta muy hábil en su trato con AMLO: Garciadiego
Reconoce que las transiciones suelen ser problemáticas
El reconocido historiador y académico Javier Garciadiego consideró que la transición del Poder Ejecutivo federal en México entre Claudia Sheinbaum Pardo y Andrés Manuel López Obrador ha sido manejada hábilmente por la presidenta, ante las tensiones que existen con el cambio de poder.
En entrevista para Telereportaje, Garciadiego expuso que, si bien ambos comparten un mismo proyecto, ya se perciben cambios importantes que podrían enfrentar a los equipos de ambos políticos morenistas.
“Era candidata, si no mal recuerdo, Josefina Vázquez. Quedó en tercer lugar, entonces Calderón pues no podía reclamar ni tratar de preservar poder. —Y con Peña, López Obrador lo mismo, un triunfo contundente de AMLO.—No había manera de resistirse. —Y el de Andrés Manuel López Obrador con Claudia Sheinbaum pues del mismo equipo. —Tienen el mismo proyecto. Veo una presidenta muy hábil en el manejo de la relación con el presidente saliente. No sabemos si la confrontación va a ser a través de gente cercana a, o sea, los equipos que sean los que se confronten. Sí estamos viendo algunos cambios en... en muchos ámbitos de la vida pública. Bueno, el de seguridad es claramente, el de la política energética, bueno, otro que es el más obvio para mí, la atención puesta en las mujeres.”
Al abordar su obra “Repensando la ruptura Calles-Cárdenas”, el historiador explicó que las tensiones entre el gobernante saliente y el entrante constituyen una constante en la historia política.
Sostuvo que se enfrentaron dos visiones de país contrapuestas, lo que ocasionó que el grupo de Lázaro Cárdenas tuviera que desaparecer el prestigio histórico que tenía Plutarco Elías Calles como quien institucionalizó lo que hoy es el PRI.
“Mire, una de las constantes de la historia de los fenómenos que se repiten son los problemas entre el gobernante que sale y el gobernante que entra. El más importante es el de Calles-Cárdenas, pues ahí lo que se confrontaba eran dos modelos de país. Una alternativa más moderada donde había políticos vinculados a los empresarios o políticos convertidos en empresarios, y por el otro lado, un gobierno más sensible y más comprometido con los sectores populares. Para poder imponer Cárdenas su modelo, tenía que derrotar a Calles. —En las épocas en que Calles tuvo todo el poder, ¿se equivocó con Lázaro Cárdenas? —Podría decir que sí. Su error fue querer continuar al mando del país, lo que se llama el Maximato, y no se dio cuenta que desde la crisis del 29 y a nivel mundial era ya el periodo de los sectores populares, para no decir el periodo de las masas.”
Sobre el ejercicio de la historia como ciencia social, Garciadiego consideró que no existen los “historiadores puros”, pues todo investigador posee una postura ideológica y política.
Tal sería el caso de los libros escritos por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, los cuales tendrían un sesgo natural por su visión de país, hecho que no debería limitar su lectura por la importancia del personaje.
“Yo creo que a principios del siglo XX, finales del XIX, la historia se convirtió más en una ciencia social. Entre más riguroso seas, las aproximaciones serán mayores. Aunque, sin lugar a dudas, hay todavía historiadores que están en la gran narrativa. —Se ha dicho mucho que quien cuenta la historia es el que gana. —Eso ha ido cambiando. La gente marginal, vamos a decirlo así, pues prácticamente no tiene existencia en los archivos, no deja huella. Los que dejan huella son los protagonistas. Todo historiador, aunque él diga que no tiene una percepción política e ideológica del mundo, la tiene. —¿Tiene sesgo? —Sí. —¿Se vale? —Se vale, siempre y cuando lo hagas explícito, lo reconozcas y no te me presentes como el historiador puro porque eso no existe. Todos los libros de los políticos importantes, para nosotros es una fuente primaria. Y yo creo que la sociedad, en este caso la sociedad mexicana, pues debería tener interés en esos textos.”
En el ámbito educativo, Javier Garciadiego criticó que los nuevos libros de texto gratuitos elaborados durante la gestión de Marx Arriaga en la Secretaría de Educación Pública (SEP) hayan desaparecido materias o conocimientos básicos, que afectarían a los estudiantes, por la pérdida del rigor pedagógico.
“Los libros de texto fue una de las grandes aportaciones de la historia posrevolucionaria de México, nos daba una identidad compartida. —De gente de primer nivel que hacía estos libros. —De primerísima. —Pero ahora nos los ponen en manos de Marx Arriaga. —Bueno, es un advenedizo, pero hay algo más grave: decidieron tener un libro en común y la idea era pues que un alumno podía tener unas páginas sobre matemáticas y la siguiente página, de verdad, cómo fabricar piñatas. Claro, es parte de nuestra identidad, pero ciertamente hay cosas que aprendes fuera de la escuela, no puedes insertarlo. La idea, y lo oí varias veces declarado por él, que había que desestructurar la mente del niño, cuando los que somos papás y abuelos, en mi caso, sabemos que lo más importante es estructurar la mente de los niños, sacarlos con una mente estructurada. Yo creo urge que se revisen esos libros.”