Julio Iglesias es acusado de agresiones sexuales contra exempleadas domésticas

Una de las víctimas era presionada para tener relaciones sexuales no consentidas

Con 82 años de vida, Julio Iglesias enfrenta varias acusaciones de presuntas agresiones, abusos sexuales y vejaciones contra exempleadas del servicio doméstico que lo acusan de haber cometido estos delitos mientras trabajaban para él en sus residencias del Caribe.

Lo anterior, de acuerdo con un reportaje publicado hoy por elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias, cuya investigación duró más de tres años.

La investigación ventila una estructura jerárquica en el equipo de servicio de la casa en Punta Cana, en el que trabajadoras de más rango hacían cumplir las órdenes del cantante a las trabajadoras más novatas, bajo condiciones de aislamiento, control y dependencia.

"Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava", declaró, describiendo episodios de penetraciones, bofetadas y violencia verbal.

De acuerdo con la publicación, una de las mujeres, de nombre ficticio Rebeca, contó que hasta cinco noches por semana, una de las empleadas con más rango la llamaba a la habitación de Julio Iglesias alrededor de las once de la noche, donde era presionada para tener relaciones sexuales no consentidas y las prácticas se repitieron durante años.

"Yo comenzaba a trabajar a las ocho de la mañana y acababa a las once de la noche. De ahí me llamaban a la habitación (del cantante) y salía a las doce o a la una para ir a mi habitación a dormir", relató Rebeca.

"Ellos me llamaban cuatro o cinco veces a la semana para estar con ellos en su habitación". "Solamente me dejaban descansar cuando estaba su esposa con él en Punta Cana o cuando estaba otra señorita", añadió.

Otra empleada relató que, en varios de estos encuentros, estaba presente otra empleada con un rango superior dentro de la estructura del personal, lo que reforzaba la sensación de coerción y falta de opciones para negarse.

Las víctimas sostienen que las encargadas del hogar conocían estas prácticas y, en algunos casos, presionaban a las trabajadoras para que acudieran a la habitación de Julio Iglesias.