EE. UU. acusa de terrorismo a joven mexicano por brindar apoyo al Cártel del Golfo
Podría ser condenado a una pena de hasta 20 años de prisión
Un ciudadano mexicano de 21 años, identificado como José Flores-Flores y originario de Reynosa, Tamaulipas, fue formalmente acusado de terrorismo en Estados Unidos por prestar apoyo material y colaborar activamente con el Cártel del Golfo.
El joven permanece bajo custodia de las autoridades estadounidenses tras ser arrestado el pasado 10 de julio cerca de Mission, Texas, luego de detectarse que había sido expulsado de ese país a comienzos del presente año.
La acusación de terrorismo contra Flores-Flores, emitida por un jurado federal, responde a la estrategia de Washington impulsada después de la decisión del presidente Donald Trump de designar a cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
“Cárteles como el Cártel del Golfo han participado en una campaña de violencia y terrorismo en todo el hemisferio occidental. Han desestabilizado la región y nuestra frontera, y han puesto en peligro a todos los estadounidenses con inmigración ilegal, drogas, violencia y crimen. Antes de la toma de posesión del Presidente Trump, los cárteles prácticamente tenían el control mediante una campaña de asesinatos, terror, violaciones, tráfico, secuestros, extorsiones y contrabando de toda entrada y salida en nuestra frontera sur.
“Flores-Flores es solo un acusado hoy, pero bajo el liderazgo del Presidente Trump y el Procurador General, la Fiscalía de los Estados Unidos para el distrito sur de Texas está en la primera línea para hacer a Estados Unidos seguro de nuevo a través de la destrucción y desarticulación de estas organizaciones terroristas”, subrayó.
Según las autoridades, el imputado colaboró durante más de un año con dicha estructura criminal en Reynosa, en labores de vigilancia nocturna, contravigilancia policial, secuestro de personas mediante listas e imágenes provistas por mandos del cártel, así como la eliminación y el descuartizamiento de al menos dos víctimas en las afueras de la ciudad.
En caso de ser hallado culpable, el joven mexicano podría ser condenado a una pena de hasta 20 años de prisión federal y al pago de una multa de hasta 250 mil dólares.