Corrupción y narcotráfico, retos para la democracia en América Latina: Magistrado del Tribunal de Guatemala
El uso de las tecnologías ha permitido eficientar los controles de los procesos democráticos
Tras hacer un repaso de cómo algunos países de América se fueron constituyendo en repúblicas democráticas, el magistrado del Tribunal Supremo Electoral de la República de Guatemala, Álvaro Ricardo Cordón Paredes, alertó que la democracia en Latinoamérica tiene dos retos.
Así lo destacó en su ponencia “Construcción de la Democracia en América Latina”, durante su participación en la Séptima Semana de la Democracia, organizada por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT).
En primer lugar, indicó que el reto mayor que tiene la democracia en América Latina es combatir o erradicar la corrupción, tras señalar que muchos países, lamentablemente, ocupan los primeros lugares.
“Como siempre, la corrupción política es el reto de la democracia, porque el mal actuar de los funcionarios, hace que la población desconfíe del proceso y genere esas apatías políticas innecesarias. Lastimosamente en muchos de los países de América Latina, estamos punteando en el ranking de las cosas malas, en el caso de la corrupción”, dijo.
Cordón Paredes agregó que el segundo reto es el narcotráfico, pues refirió que es bien sabido que en muchos países de América Latina se produce y se transporta droga, lo que también influye en las cuestiones democráticas.
“Segundo reto, lastimosamente también, nos afecta a toda América Latina, es el narcotráfico, la producción-comercio, que eso es parte regional de América Latina, con la producción de algunas drogas, en Colombia, Bolivia, parte de Perú, y todo el tráfico que pasa por Centroamérica, México”, apuntó.
No obstante, el magistrado guatemalteco destacó algunos logros de la democracia en Latinoamérica: el modelo universal como base para una sociedad, Estados que garantizan los procesos, la reducción de los “golpes militares” o “tomas irruptoras”, y el desarrollo social.
Además, añadió que también el uso de las tecnologías ha permitido eficientar los controles de los procesos democráticos, recuperar la confianza de la ciudadanía y la tolerancia política.