Duda GIEI de autenticidad de mensajes de WhatsApp en caso Ayotzinapa

Entre las inconsistencias encontradas en algunos mensajes capturados aparentemente en octubre de 2014 mediante Screenshot o captura de pantalla, es que aparece el “doble check azul”, sin embargo, dijo, dicha función se incorporó a la App hasta el 20 de noviembre de 2014

Integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) informaron este lunes que, tras realizarse un peritaje a los mensajes de WhatsApp que la Comisión de la Verdad y Acceso a la Justicia utilizó como base para su investigación en el caso Ayotzinapa, no fue posible garantizar la autenticidad de éstos.

En rueda de prensa, Francisco Cox Vial, destacó que entre las inconsistencias encontradas en algunos mensajes capturados aparentemente en octubre de 2014 mediante Screenshot o captura de pantalla, es que aparece el “doble check azul”, sin embargo, dijo, dicha función se incorporó a la App hasta el 20 de noviembre de 2014.

“De acuerdo con el análisis realizado de los ficheros entregados como evidencia digital, se determina que no es posible garantizar la originalidad de los mensajes que fueron capturados en imágenes o mediante registro fotográfico, ya que no se puede determinar mediante el estudio de la metadata de los ficheros su autenticidad, dado que no es posible verificar la fecha de creación original del mensaje, mediante la herramienta Exiftool”, indicó.

“Como conclusión del presente análisis forense se establece que los mensajes analizados no pueden considerarse como una prueba digital, teniendo en cuenta que no fueron extraídos directamente de los dispositivos que supuestamente fueron utilizados para el uso de la aplicación WhatsApp y que lo que se tiene como evidencia son ficheros tipo capturas de pantalla que no garantizan la originalidad de éstos”.

Por su parte, Ángela Buitrago, otra integrante del GIEI, sostuvo que existe prueba suficiente en contra de las autoridades de la entonces PGR que dirigieron la investigación, respecto a su conocimiento de los casos de tortura y desvío de la investigación hacia el basurero de Cocula, construyendo pruebas que resultaron falsas.

“Igualmente existe evidencia de que numerosos miembros del 27 Batallón estuvieron al tanto de los hechos desde la llegada de los jóvenes a Iguala, fueron testigos de las detenciones, no actuaron para su protección mientras tenían reportes de inteligencia de lo que estaba sucediendo y controlaban el C4, y existe al menos un testimonio que los relaciona con haber tenido a un grupo de normalistas. Personal militar tenía relación estrecha con Guerreros Unidos, como han mostrado las interceptaciones telefónicas de Chicago, otros documentos y testimonios de testigos protegidos”, comentó.

En tanto, a nombre de los integrantes del GIEI, Carlos Martín Beristain, pidió a las autoridades mexicanas retomar el camino de una investigación seria, que permita dar respuesta a los padres de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa.

“Hay un sistema de investigación e impunidad que hay que cambiar en México y, como hemos insistido, se juega en ello el México para las nuevas generaciones. Un caso de desaparición forzada no se cierra hasta que se haya dado respuesta al derecho a la verdad y se conozca el destino y paradero de los desaparecidos. La experiencia internacional muestra que, cuando hay impunidad, estos casos se prolongan en el tiempo y generan nuevas crisis políticas, cuestionamientos y movilizaciones, así como el descrédito y desconfianza frente a las instituciones”, manifestó.

Por último, informaron que los integrantes del GIEI, Claudia Paz y Paz y Carlos Martín Beristain, dejarán la investigación al menos por dos meses, mientras se elabora una evaluación global del caso y el seguimiento de la situación de los familiares, por lo que Ángela Buitrago y Francisco Cox permanecerán al frente del grupo.