PAN exige transparencia y una presidencia independiente en el INE

Morena no puede deslindarse de Guadalupe Taddei, señala

El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, advirtió que la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del INE no es suficiente para resolver la crisis institucional provocada por los señalamientos de presunta corrupción, conflictos de interés y contrataciones irregulares durante su administración.

A través de un comunicado, exigió que continúen las investigaciones, se esclarezca el destino de los recursos públicos y, en caso de comprobarse la comisión de delitos o responsabilidades administrativas, se castigue a quienes resulten responsables, sin importar el cargo que hayan ocupado.

El líder panista sostuvo que Morena no puede deslindarse de Taddei, después de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador celebrara públicamente su nombramiento en 2023 y reconociera su cercanía con integrantes de la familia de la entonces consejera presidenta.

Aseveró que, los vínculos familiares de Taddei con funcionarios y representantes de Morena, el respaldo político que recibió del obradorismo y las decisiones legislativas que fortalecieron su poder dentro del Instituto contradicen los intentos del oficialismo por desvincularse de su gestión.

Jorge Romero también exigió que la Cámara de Diputados garantice un proceso transparente y ciudadano para elegir a la nueva presidencia del INE, con perfiles de probada experiencia, honestidad e independencia frente a cualquier partido político.

Advirtió que sustituir a Taddei por una persona vinculada al mismo grupo político no resolvería las preocupaciones sobre la imparcialidad de la autoridad electoral, particularmente ante la proximidad de las elecciones de 2027.

El dirigente panista reiteró que darán seguimiento a la denuncia de hechos presentada ante la Fiscalía General de la República, en la que se solicita investigar posibles delitos relacionados con el manejo de recursos públicos, las contrataciones y la actuación de funcionarios y proveedores del organismo.

Por último, señaló que impulsan una contrarreforma al artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) para retirar estas facultades extraordinarias que permitió a la presidencia del INE designar directamente a titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, sin requerir la aprobación del Consejo General.

Explicó que el objetivo es impedir que una sola persona concentre decisiones fundamentales sobre los nombramientos y la administración de los recursos del Instituto, así como recuperar los contrapesos internos que permitan prevenir posibles conflictos de interés.