Revelan presunta fiesta de funcionarios de Fiscalía CDMX

Institución asevera que quien capturó imágenes violó la privacidad

Imágenes de una presunta fiesta de los altos mandos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), durante horario laboral se dieron a conocer en las últimas horas.

El evento habría ocurrido el pasado viernes 21 de abril en la terraza del Hotel Downtown México, que se ubica en la calle Isabel la Católica del Centro Histórico.

En videos y fotografías se ve a la fiscal Ernestina Godoy, así como a César Oliveros Aparicio, coordinador General de Investigación de Delitos de Alto Impacto, y a Oliver Ariel Pilares Viloria, coordinador General de Investigación Territorial, a quien presuntamente celebraban.

Reporteros que dieron a conocer las imágenes afirmaron que el evento ocurrió en horario laboral y con presupuesto público. Además, que los servidores públicos presuntamente ingirieron bebidas alcohólicas.

 

ES UNA CAMPAÑA DE DESPRESTIGIO: FISCALÍA

Tras la filtración de los videos y fotografías, la Fiscalía General de Justicia capitalina dijo que estos se dieron a conocer “de forma malintencionada y descontextualizada”.

De hecho, sentenció que el evento fue grabado “de forma indebida y viola la privacidad de quienes ahí se encontraban”.

La dependencia aseguró que se trató “de una reunión privada, fuera de las instalaciones de la institución, lo cual no constituye una falta a la ley ni al servicio público”.

Añadió que es “totalmente falso que fue costeada con recursos públicos”, al aclarar que “se pagó con recursos privados” y que “ningún empresario asistió a dicha reunión ni cubrió gasto alguno de la misma”.

Sostuvo que “las responsabilidades de las personas que asistieron, en ningún momento dejaron de cumplirse, ni se vio afectado el trabajo de la institución”.

Ante ello, la Fiscalía de la Ciudad de México sentenció que las imágenes, mostradas “sin ningún contexto y sin ética alguna”, son parte “de una campaña de desprestigio que busca desvirtuar el trabajo y los resultados”, obtenidos “con acusaciones malintencionadas”.

Finalmente, refirió que “el trabajo y los resultados de las personas servidoras públicas que asistieron a dicha reunión son comprobables y censables”, pero que no se miden derivado de una reunión”, por lo que no “se puede desvirtuar el trabajo (…) a partir de un video hecho público para dañar la imagen de servidores públicos íntegros”.