A punto de perder brazo, empleo y hasta su casa, joven acusa negligencia en el IMSS

En la clínica 48, de Pomoca, le dicen que no podían atenderlo por falta de personal y lo envían a la 46, donde le informan que hasta el lunes habrá cirujano

 

Una verdadera pesadilla es la que ha vivido Aurelio Méndez López por una negligente atención en la clínica 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde lo han dejado al borde de perder el brazo, su empleo y hasta su casa.

Su suplicio comenzó el 22 de abril, cuando el vidrio de un ventanal que se quebró mientras la cerraba, le provocó una cortada profunda en el antebrazo derecho, que le cortó la arteria y casi le tocó el hueso.

Aunque pidió atención de urgencias en la clínica 48 del IMSS en Pomoca, le dijeron que no podían atenderlo pues no contaban con personal, ni equipo y que debía acudir a la clínica 46 de Valle Marino en Villahermosa, pero debía trasladarse por sus propios medios, pues tampoco tenían ambulancia.

A pesar de ser derechohabiente del IMSS, su esposa tuvo que buscar un médico particular que ingresara a la clínica 46 del IMSS para practicarle una cirugía, al que por trámites administrativos lo dejaron ingresar hasta las 4 de la tarde, 7 horas después de que solicitó la atención médica de urgencia.

“Y ella buscó la manera de ingresar a un médico, un cirujano oncólogo, pero lo dejaron ingresar hasta las 4 de la tarde y el mismo regañó a un médico que había ahí, un cirujano que fue el que me checó desde el primer momento que yo ingresé ahí y él decía que no podía hacer este tipo de operaciones y el oncólogo le dijo que se supone que estaba él para hacer ese trabajo, prácticamente ahí hacen lo que ellos quieren, que no me debieron tener tanto tiempo con la herida abierta y ya me ingresaron a las 4 de la tarde, terminó la cirugía a las 6, me pusieron en recuperación y ahí me tuvieron una camilla tres días, hasta el lunes al mediodía fue que me ingresaron a cama y de hecho ni información le querían dar mi familiar, de cómo estaba yo, cómo había evolucionado, ni siquiera me querían revisar la herida, nada más me pasaban medicamento, que ni completos me lo pasaban, porque según ellos me inyectaban ketorolaco, pero yo sentía el dolor el dolor, no se me quitaba”, acusó.

A la falta de atención médica se sumó la burocracia para expedir la incapacidad, pues sólo se la dieron por 19 días que fueron los que pasó dando vueltas y acudiendo casi a diario al hospital, solicitando la incapacidad.

A la fecha, ya han pasado 25 días y la clínica 46 del IMSS, no se ha hecho responsable de nada, no le han expedido una nueva incapacidad para su recuperación y está en riesgo de perder su brazo, su empleo y su casa.

“Pues yo le haría el llamado a la licenciada Rosa Herlinda Madrigal Miramontes que, es la delegada estatal del IMSS, porque prácticamente en el IMSS es una mala atención, negligencia por todos lados y pues ponen en riesgo la salud del paciente, lejos de ayudarte o de salvarte, te ponen en riesgo de hasta de perder la vida, yo tengo el riesgo de perder mi brazo, por la mala atención de los médicos, también por lo de incapacidades y eso tengo hasta el riesgo de perder mi trabajo, este mi vivienda, porque yo pues soy un asalariado, que pues prácticamente dependo de mi trabajo, depende mi hija que recibe su pensión, a ella no le han dado pensión. Yo le hago el llamado a la licenciada Rosa Herlinda Madrigal que atienda mi caso que, se ponga en manos de todos los pacientes que estamos, somos derechohabientes del IMSS”, subrayó.

Finalmente señaló que acudirá a la Comisión de Arbitraje Médico y ante la Comisión de Derechos Humanos para denunciar la negligencia que ha vivido y pidió a la delegada del IMSS, que atienda su caso y le reintegren los más de 26 mil pesos que ha gastado.

“Sí yo requiero igual que si me pueden resarcir todos mis gastos que hemos hecho, porque tengo una esposa que ha pedido préstamo para poder subsistir y poder llevar estos días a pesar de ser derechohabiente ya hemos gastado más de 26 mil pesos, entre medicamentos, médicos particulares, porque como los médicos no me querían atender, tenía yo el riesgo de perder el brazo y pues tuvimos que recurrir a médicos particulares y ellos mismos del IMSS recomiendan eso, porque ahí no hay el médico especializado en estos asuntos y si lo hay, dicen que los médicos hay unos que están de vacaciones, otros que tienen permisos y yo entiendo que ellos merezcan, pero también deben tener la obligación de dejar a otros médicos encargados del asunto”, concluyó.