Crisis económica genera movilizaciones en Europa
Incendian Ayuntamiento de Limoges, uno de los monumentos históricos de Francia
El descontento social por la crisis económica, el incremento de costos en productos y servicios, la falta de inversión en el sector educativo y las acusaciones de corrupción contra sus gobiernos han generado protestas en países europeos como Albania, Francia e Italia.
Por quinto día consecutivo, ciudadanos de Albania tomaron las calles por la situación financiera y la presunta corrupción gubernamental; en esta ocasión ingresaron a las instalaciones del Ministerio de Economía e incendiaron la primera planta de la sede del Tribunal Supremo.
En esta región, el descontento social escaló tras la venta de activos nacionales clave a inversionistas de Israel. Hasta el momento se han contabilizado 156 heridos, de los cuales 97 son agentes, 45 manifestantes y 14 transeúntes ajenos a las protestas.
En el caso de Francia, este sábado París registró los primeros enfrentamientos al retomarse las concentraciones convocadas en contra del encarecimiento de la vida, las desigualdades sociales, la escasa inversión pública y la falta de recursos educativos.
Durante el mediodía, las autoridades contabilizaron 140 movilizaciones con 32 mil 800 participantes en todo el país.
En la ciudad de Limoges, un grupo de manifestantes encapuchados incendió el Ayuntamiento, devastando una de las alas del edificio de 143 años de antigüedad y uno de los monumentos más importantes de Francia.
Además, tiendas de ropa y accesorios de alta gama situadas en París fueron atacadas y saqueadas por quienes protestaban.
Cabe señalar que las concentraciones, que comenzaron el mes pasado en colegios de los barrios pobres de París, donde la indignación por las ausencias de los profesores y el mal estado de las instalaciones se transformó rápidamente en un movimiento a escala nacional, ya han dejado más de mil 200 detenidos.
Mientras que en Italia, estudiantes, ciudadanos y colectivos ecologistas han salido a las calles por segundo día consecutivo en las ciudades de Roma, Milán, Bolonia, Turín, Génova, Pisa y Nápoles, en contra del bajo presupuesto destinado a la educación pública, la carestía de la vida y la normativa que impone un límite de 30 % de alumnos extranjeros en las aulas.
Además, denuncian que se ha priorizado el gasto en el rearme del Ejército y el financiamiento de guerras, mientras persisten la crisis climática y la falta de inversión en energías limpias.
En la jornada de este sábado, la policía antidisturbios intentó desalojar a manifestantes encapuchados de la Galería Vittorio Emanuele II, protagonizando un violento enfrentamiento que dejó decenas de heridos y más de 50 detenidos frente a la catedral de Milán.
Finalmente, en una multitudinaria concentración sindical en la Piazza del Popolo, el secretario general de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), Maurizio Landini, anunció una huelga general para el próximo 20 de noviembre.