Espionaje exhibe corrupción al interior de Pemex en gobierno de Peña
El diario estadounidense The Wall Street Journal, publicó un extenso reportaje sobre los sobornos que se vivieron al interior de Petróleos Mexicanos, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y que llevaron a la quiebra a la empresa Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro S.A.P.I de C.V.
La compañía se fundó en 2012, por los primos Gonzalo Gil White y José Antonio Cañedo White, quienes se encuentran bajo investigación por un presunto desvío de más de 750 millones de pesos.
De acuerdo al corresponsal Robbie Whelan, unas grabaciones que se realizaron en 2017 por la empresa israelí Black Cube, son parte de la evidencia en una demanda presentada en 2018 contra el gobierno mexicano por parte de Oro Negro, la cual afirma que Pemex ayudó a llevarla a la bancarrota, porque el perforador no pago sobornos.
El reportaje destaca, que las investigaciones del departamento de justicia de Estados Unidos, y la demanda de Oro Negro, llegan en un momento delicado, ya que la Petróleos Mexicanos tenía una deuda de aproximadamente 100 mil millones de dólares.
Dentro de la investigación, se narra una cena que sostuvieron agentes de Black Cube, que se hicieron pasar por inversionistas, con José Carlos Pacheco, entonces vicepresidente de perforación y servicios.
Pacheco explicó en la grabación, que Pemex aceptaba pagos a través de miembros de la familia, conocidos como “operadores” o “aliados”, o mediante consultorías simuladas establecidas para lavar dinero. Luego dice The Wall Street Journal, que la conversación se centró, en el por qué Oro Negro tuvo problemas con la empresa productiva mexicana, “creo que realmente, más que por orgullo, era un problema económico”, dijo Pacheco en la conversación grabada.
Un agente de Black Cube preguntó, “¿perdieron la compañía porque no pagaron sobornos?”, a lo que Pacheco respondió, “No tenían dinero, ese es el problema principal”.
A partir de 2014, Pemex redujo las tarifas diarias que pagaba a sus contratistas, incluido Oro Negro, que sufrió recortes más profundos. Según documentos judiciales en México, Gonzalo Gil, argumentó en la corte que Petróleos Mexicanos conspiró con el perforador rival Seamex, que es propiedad de varios inversores que poseen bonos de Oro Negro, para que la empresa cerrara y pudieran apoderarse de sus plataformas.