López Obrador 'matando y salando': un Presidente muy ejecutivo
La carrera política del presidente López Obrador es sumamente larga, varias décadas de recorrer el país, representando diversas causas sociales. Su caminar incluye: defensa de causas indígenas, afectaciones por la industria petrolera, lucha por la democracia, resistencia y exhibición de fraudes electorales, entre otras más. Ese perfil de luchador social, de líder activista de diversas causas es el que más reconocen en el propios y extraños. Sin embargo, hay que recordar que ya existe la referencia de su ejercicio como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
Contrariamente a lo que muchos podrían pensar de un político caracterizado en connotación negativa como demagogo, como alguien que puede conocer el diagnóstico, pero no necesariamente es atinado en las recetas, la realidad es que ha demostrado ser muy ejecutivo, incluso gerencial y escrupuloso a la hora de convertir sus propuestas de campaña en política pública y posteriormente en obra de gobierno. Ejemplo de sus acciones, su pragmatismo y su capacidad de seguimiento puntual a la orden dada es de reconocerse.
Veamos algunos ejemplos cualitativos y cuantitativos, de forma y fondo, que son característica de su particular estilo de entender el servicio público. Primero, el de la buena costumbre de pararse como gente de campo, muy temprano para empezar a tomar decisiones antes de que salga el sol, podría parecer poca cosa, pero cuando el tiene su primera reunión de trabajo a las seis de la mañana y a las siete esta dando a conocer a nivel nacional su agenda ya marcó tendencia de lo que habrá de suceder en la arena pública. Segundo, sin tener que ser especialista en muchas áreas, es eficiente para transmitir con claridad lo que quiere, cómo lo quiera, preguntar cuanto cuesta, en cuanto tiempo está listo y proyectar escenarios; está cualidad es fundamental en un hombre de estado, que busca trascender, quizá mucha de la crítica de los últimos gobernantes es la falta de claridad en la visión de país que México debe ser.
En este orden de ideas, proyectos como la Refinería en Tabasco, el Tren Maya, la plantación de un millón de hectáreas, las pensiones universales, becas a estudiantes, entre otras, deben tenernos con un buen sabor de boca, las probabilidad de que se hagan realidad son sumamente altas.
La mayoría de la crítica buena y mala hacia el Presidente López Obrador, sigue siendo hacia su estilo, sus formas, su comportamiento dicharachero, pero eso hoy resulta superfluo; centrémonos en reconocer y estar a la altura de las decisiones de transcendencia que ya se están tomando en el país; podrá gustar o no, pero el Presidente hace honor al poder que representa, es altamente ejecutivo.