“Nomás solita ando como un alma”: doña Laura; vive en situación de calle hace casi 5 años

Solicita apoyo para recuperar su casa

La última habitación habilitada del Hotel Casa Blanca se encuentra sobre la banqueta, en la esquina de las calles Río Samaria y Río de la Sierra, en la colonia del mismo nombre. Desde hace aproximadamente cuatro o cinco años, el lugar es ocupado por Laura del Carmen Sarracino Castillo, quien vive en condiciones precarias.

Doña Laura pasa los días sentada en un viejo sofá, una mecedora o una silla de ruedas, desde donde pide apoyo económico a los peatones que transitan por la zona.

Tiene una pierna lesionada, luego de que, según explicó, fue atropellada por un taxi hace algún tiempo. También presenta heridas en la boca y asegura que ha perdido parte de la vista.

“No y está en unas condiciones deplorables, ahí tiene una cubeta para hacer sus necesidades, allá está la tarja, ahí también hace sus necesidades, sí, porque ella tiene, ya ve, le roban el dinero, tiene su vaso, dice que ella lo esconde bien y cuando lo busca para comprar  ya no está. El de la cerrajería dice que una vez quisieron abusar de ella, otro indigente y que si no viene el muchacho abusan de ella, no sí está muy mal”.

Por su parte, Patricia Hernández señaló que también la apoya con comida, pomadas y medicamentos para aliviar el dolor de la pierna. Sin embargo, indicó que, aunque las autoridades han acudido para intentar trasladarla a un lugar donde pueda recibir atención, doña Laura se ha negado a abandonar el sitio.

“Le paso su comida, su café y en la noche le doy también, cada rato le vengo a preguntar también que, si cómo sigue, si tiene dolor, ahí lo ve ella, pues en lo que yo pueda la apoyo. Mientras puedo y ella tiene dolor le paso una pastilla. Es que ella no quiere, si ya vinieron del DIF pero ella no se quiere ir, porque dice que allá va a morir, pues mientras uno se puede apoyar, pues uno la apoya”.

A unos metros de donde permanece, en la banqueta de enfrente, se ubica la vivienda en la que asegura que quiere volver a vivir. El inmueble tiene sellos de aseguramiento de la Fiscalía General del Estado, carece de techo y presenta el colapso de una de sus paredes. Tampoco cuenta con ventanas, electricidad ni agua potable. En su interior solo hay basura, ropa y una vieja silla de ruedas.

Doña Laura no quiso enviar un mensaje a sus familiares, pero pidió a quienes puedan ayudarla que le brinden atención para su pierna, enseres básicos y apoyo para recuperar su casa, pues aseguró que desea regresar a ella.