¿Te has sentido rechazado?
Los seres humanos somos notablemente sociales. Desde que nacemos el instinto de gregarismo, de ser parte de un grupo social, forma parte de nuestros códigos genéticos y de los sentidos de conservación.
Podemos sentirnos rechazados o discriminados por razones de raza, género, edad, nacionalidad, sexo, religión o por otras condiciones políticas, económicas y sociales. Asimismo, nos podemos sentir excluidos por nuestros compañeros de estudio, trabajo e inclusive dentro de nuestras familias por hermanos, padres o hijos o por el propio cónyuge y hasta se presenta la separación en la pareja. En todos estos casos el sentimiento que se experimenta es de minusvalía y dolor.
El rechazo produce la misma reacción en el cerebro que el dolor físico. Los investigadores utilizan tomografías cerebrales de individuos para observar los cambios del cerebro que se activaban durante una situación de rechazo o discriminación. El ‘dolor del alma’, el dolor psicológico, sacude al organismo igual que el dolor físico. Cuando una situación de rechazo se hace presente, el proceso de reacción y sanación de esta herida psicológica se da prácticamente igual al de una herida física. Si este rechazo incluye odio e ira se agravará el dolor, tal y como si una herida física se infectara. Si se evade este dolor con el alcohol o las drogas es como si una herida física o una enfermedad sólo se trataran con calmantes y no se aplicaran curas y medicamentos. Las consecuencias serían que la herida o el padecimiento físico no se aliviarán. Igualmente sucederá si asumimos la misma actitud ante el dolor psicológico.
Si notas que la gente te rechaza, es importante que hagas una reflexión más profunda acerca de tu situación. Para ello, puedes tomar en cuenta algunas consideraciones que podrías estar pasando por alto. Analiza y define cuáles son las situaciones en específico que te hacen sentir rechazado por los demás. Por ejemplo con tus amigos de toda la vida puede ser que te sientas muy bien aceptado o con tu familia, sin embargo en el trabajo te ocurra todo lo contrario o al revés. Tienes que identificar cuáles son las situaciones en las que sientes que las personas te rechazan más.
Muchas veces solemos generalizar y decir que todo el mundo es así, todo el tiempo nos pasa tal cosa, sin embargo es casi imposible que esto ocurra. Seguramente hay personas que no te están rechazando sin embargo por enfocarte en las que lo hacen dejas de prestarles atención. Piensa bien en el tipo de personas por las que te sientes rechazado, ¿tienen algunas características en común?, ¿son personas cercanas o no lo son?, ¿se trata de figuras de autoridad? ¿Las rechazas también a ellas?
En ocasiones cuando nos sentimos rechazados por una o varias personas, tendemos a portarnos más distantes e incluso a hacer lo mismo con ellas. Puede ser que el tipo de personas por las que te sientes rechazado no te agraden y que ellas mismas también perciban eso de ti. Si te preguntas por qué la gente te rechaza pero tienes en mente algunas de las posibles razones, ya sea porque te hayas dado cuenta tu mismo o porque otras personas te lo hayan dicho, es importante que las analices de manera objetiva y trates de darte cuenta qué tan reales son y si lo son pregúntate qué puedes hacer para mejorarlo.
Algunas razones por las que te puedes sentir rechazado:
- No tener nada en común con esas personas. Puede ser que te encuentres dentro de un grupo social, grupo de trabajo o familiar, en donde sus valores, su personalidad y su manera de pensar no tengan absolutamente nada que ver con la tuya por lo que tengas la constante sensación de no encajar.
- Exagerar un comportamiento y ser servil con los demás. Una persona que siempre está viendo primero por los demás, trata de ser amable pero cae en la exageración, siempre está de acuerdo con las opiniones de los demás y nunca da a conocer la suya, trata de agradar siempre a todo el mundo, se sacrifica por el otro, al final termina por ser rechazada. Esto es porque da la impresión de estar siempre necesitada de la aprobación del otro, no se da cuenta de su valía y por lo tanto refleja una falta de amor y aceptación propia. Tener un comportamiento grosero. Hay personas que se comportan groseras e irrespetuosas con los demás, puede ser por lo que dicen o por la manera en la que dicen las cosas lo que genera que por lo tanto las personas se alejen.
- Mostrarse distante con los demás. Personas que utilizan como mecanismo de defensa la evitación, debido a que les genera ansiedad y temor la cercanía con los demás. Su deseo es igual a su temor por generar esa relación más cercana, pero consciente o inconscientemente toman distancia de los demás. Las otras personas al notar esto, con el tiempo van perdiendo el interés en la que se comportó desde un principio distante y por lo tanto termina rechazándola.
- Querer integrarse a un grupo social muy cerrado. Hay personas que forman grupitos sociales, puede ser en la escuela, el trabajo, etc. que no se interesan por conocer a alguien más, sienten que con los que están son suficientes y rechazan a cualquier persona que pretenda integrarse, a veces incluso de manera inconsciente.
¿Qué hacer para superar el rechazo?
Reflexiona acerca del por qué te estas sintiendo rechazado y pon en marcha un plan de acción. Para ello puedes tomar en cuenta las causas por las cuales estás siendo rechazado. Una vez que obtengas una respuesta más clara y específica, trata de ser bondadoso contigo mismo y sobre todo objetivo y comienza a encontrar las posibles soluciones que te pueden ayudar. Por ejemplo, puedes hacer un esfuerzo por interesarte más por las personas, preguntarles qué tal se encuentran, juntarte más con ellas, etc.
No te tomes las cosas de manera personal. Ten en cuenta que siempre van a haber personas poco tolerantes que no van a aceptar a los que no piensen como ellos quienes tienen situaciones no resueltas en su pasado y a las que posiblemente les caigas mal porque alguna actitud tuya les recuerde algo negativo de ellos, o que simplemente tengan mal carácter y no tengan ganas de socializar. Así que si te rechazan sin razón aparente no te identifiques y no le des la importancia que no se merece.
Sé tú mismo pues a las personas nos atraen quienes exponen su propia personalidad sin miedo al rechazo o a la opinión ajena. Date cuenta que las personas más auténticas son con las que más nos gusta convivir. Intenta aportar lo mejor de ti a los demás y nunca hagas cosas sólo por agradar. Recuerda siempre que es imposible que podamos caerle bien a todas las personas, así que hay que aceptar que vamos a recibir el rechazo de muchas, la aceptación de otras, con algunas pasaremos desapercibidos o llamaremos la atención de unas cuantas, eso es perfectamente normal, lo anormal sería llegar a caerle bien a todos.
Debemos asumir la sanación psicológica utilizando nuestra autoestima y el poder de nuestra mente para superar los obstáculos buscando apoyo en nuestra terapeuta.
Recordemos que no somos "moneditas de oro para caerles bien a todos" y hasta Jesús, quien sin hacerle mal a nadie, fue crucificado.