¿Tienes claro tu plan de vida?
Todos tenemos actividades y rutinas, pero…¿tenemos un plan de vida? De no ser así, hazlo hoy.
Un ‘propósito’ es un plan, una intención en la vida o un objetivo. Tenemos propósitos y sin darnos cuenta están incluidos en cada cosa que hacemos. Un plan de vida es un esquema mental sobre cómo queremos que nuestra existencia transcurra. No se trata de elaborar una lista detallada de todo lo que queremos conseguir en un futuro, sino que es un esquema sencillo en relación con lo que consideramos más importante. Como personas tendríamos que asumir un propósito en nuestra vida. Algunas personas lo encuentran desde muy temprano y están conscientes de lo que quieren ser o a qué se van a dedicar, también hay quienes van por la vida sin saber lo que quieren, y tienen como filosofía el ‘cómo vaya viniendo vamos yendo’. La mayoría reconoce algún propósito y tratan de alcanzarlo, sin embargo aceptan que las circunstancias nos pueden hacer cambiar nuestras metas.
Ejemplos de esto son personajes como Walt Disney quien sigue dando alegría y fantasía a los niños o Bill Gates, cuya tecnología en el campo de la computación transformó al mundo. La realidad nos lleva muchas veces a ocuparnos en lo que sea para pagar las cuentas, levantarnos muy temprano, estar todo el día activos, trabajar en los quehaceres de casa, dormir extenuados para recomenzar al día siguiente, o sea: Sobrevivir. Sin un propósito de vida puede ser que se resuelva el problema económico trabajando, pero la insatisfacción no. El vacío seguirá allí. A la larga no nos dará satisfacción.
Los tres factores más importantes en la vida de cada uno de nosotros son: la salud, el dinero y el amor. No tendría mucho sentido tener un plan de vida que no incluyera alguno de estos aspectos. Los tres elementos ya mencionados son tres pilares para construir un buen plan.
A) Para tener buena salud es necesario incorporar hábitos saludables como la alimentación correcta y el ejercicio físico.
B) Tener el dinero necesario que nos permita vivir con comodidad y bienestar. Para ello hay que trabajar, tener una actividad y, en la medida de nuestras posibilidades, vale la pena que sea placentera y que resulte gratificante.
C) Como compartimos la vida con otras personas es deseable que fomentemos lazos afectivos y que haya amor en nuestra vida íntima.
Cada plan de vida es individual y no hay dos planes exactamente iguales. Hay personas que lo elaboran dando importancia al terreno laboral, otras valoran más la vida afectiva y algunos se interesan por los aspectos materiales. Normalmente, hay un equilibrio entre todos ellos. Puede suceder también que no exista un plan de vida concreto. Es lo que defienden los que afirman que lo importante es vivir el presente de manera intensa, sin hacer planes de futuro. Algo así afirmaba Machado en un verso cuando decía que se hace camino al andar.
¿Cómo realizar un plan de vida? Crea tus metas:
1.- Considera qué metas deseas cumplir durante tu vida. Usa tus papeles, prioridades y necesidades para ayudar a consolidar algunas cosas que quieras cumplir.
2..- Anota algunas metas específicas con fechas específicas para cumplirlas.
3.- Averigua cómo cumplirás tus metas.
Es muy importante preguntarse en qué somos capaces o cuáles son nuestras habilidades y aptitudes, que es lo que nos gusta, que nos apasiona, una vez que nos respondamos, veremos claro cuál es nuestra causa de vida: Sea altruista, científica, deportiva, artística, tecnológica, literaria, o simplemente ser feliz y hacer felices a los demás. Una vez que definamos nuestro propósito de vida debemos trazarnos, metas y objetivos para cumplirlo y trabajar en ese sentido. El propósito no necesariamente tiene que ser el mismo toda la vida, pero si debemos tener uno invariablemente a lo largo de la vida. Así nunca vamos a perder la brújula y sabremos, al menos, hacia a dónde vamos.
Fin de año es buen momento para revisar tu plan de vida. La vida siempre cambia y nosotros también. Las metas y prioridades que tenías cuando tenías 15 años, probablemente no sean las mismas cuando tengas 25 o 45 años. Es importante revisar tu plan de vida para asegurarte de que estás siguiendo un plan que realmente te da logros y satisfacciones. Evalúa los éxitos que hayas logrado hasta ese momento. Siempre es bueno hacer un seguimiento y reforzar los puntos que nos lleven a alcanzar lo pospuesto.
Si tienes que modificar tu plan de vida. Cuando te des cuenta de que tus prioridades y las metas relacionadas con estas prioridades han cambiado, es hora de volver a escribir por lo menos una parte de tu nuevo plan de vida. Considera qué es diferente, qué es más importante para ti ahora y cómo cumplirás es nueva meta. Escribe de nuevo tu plan de vida las veces que necesites hacerlo.
- No te limites a un determinado número de metas, tu plan de vida es algo cambiante. Añade metas a medida que se vuelvan prioridades en tu vida y elimina las que ya no son importantes.
- Fracasar en algunos puntos de tu plan es inevitable. Eso no significa que estropearse todo.
Considera las opciones y acciones para cuando se produzca al fracaso. La manera en la que lidias con los contratiempos puede ser la diferencia en si puedes alcanzar tus metas o no.
- No seas demasiado duro contigo mismo si no cumples con una meta para la fecha en la cual la tenías planeada cumplir. Haz algunos cambios en tu plan y sigue adelante.
- Plantearse metas a corto y largo plazo, todo se consigue paso a paso. Una vez que se cumplan las metas cercanas, aumenta las metas.
- Nunca ser pesimista.
- No plantearse metas negativas. No enfocarse en las cosas malas de la vida, solo enfocarse en las cosas buenas y además de conseguir las metas, se tendrá una vida feliz.
A cerrar este año 2018 valorando nuestros logros y haciendo un esfuerzo para incluir en nuestro plan de vida más entusiasmo, lucha y tenacidad para nuestra propio éxito. ¡¡Felicidades!!
Psic. Sara Leticia Campos Chavolla.
Consultorio: Torre Médica Av. Méndez 1110 segundo piso.
Tel. 3141178 y Cel. 9931920934