Caída de Maduro, advertencia para quienes normalizaron la corrupción y cohabitaron con el crimen organizado: Andrade

Afirmó que no gobernó, sino que se impuso a través del miedo, la cárcel, la violencia, persecución de opositores y saqueo de la riqueza nacional

 

El exgobernador, Manuel Andrade Díaz, reaccionó a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una operación del ejército de Estados Unidos la madrugada del 3 de enero. 

En sus redes sociales el exmandatario se dijo feliz del derrumbe final de una dictadura de más de 25 años, iniciada por Hugo Chávez y que provocó el desplazamiento de más de 8 millones de venezolanos expulsados de su país, huyendo del hambre, de la represión o del riesgo de perder la vida bajo un régimen criminal.

Andrade Díaz afirmó que Maduro no gobernó, sino que se impuso a través del miedo, la cárcel, la violencia, la persecución de opositores, el silenciamiento de medios y el saqueo sistemático de la riqueza nacional

En ese sentido, el exgobernador criticó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al expresidente, Andrés Manuel López Obrador, y al partido Morena, por salir en defensa de Maduro, por lo que sugirió que se han visto beneficiados con negocios y respaldo políticos. 

“Hoy Estados Unidos y la comunidad internacional no lo señalan por ideología, sino por hechos, por romper el orden democrático, por robar elecciones y por sus vínculos con redes delincuencia organizada y narcotráfico ampliamente documentado; y aquí viene lo más grave, quienes lo defendieron, quienes lo defienden, son quienes hicieron negocios con su régimen, quienes recibieron respaldo político, financiero o ideológico, hoy se rasgan las vestiduras hablando de soberanía. Entre ellos, Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum y la dirigencia de Morena, una soberanía que nunca entendieron como el derecho de un pueblo a vivir libre, a ser feliz y a disfrutar de sus recursos, no como la coartada de una dictadura”, expresó,

Manuel Andrade sostuvo que el régimen de Maduro estaba sostenido por el populismo, la mentira y el culto al poder, que no solo empobreció a su país, sino que lo mutiló institucionalmente.