Exigen docentes disculpa pública; interponen queja ante CEDH
Acusaron que existió represión por parte de las autoridades y que no era necesario el uso de antimotines
Este jueves, los dos trabajadores de la educación que fueron detenidos por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) durante el operativo para desbloquear la avenida 27 de Febrero, presentaron una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
Acusaron que existió represión por parte de las autoridades y que no era necesario el uso de antimotines, pues su protesta en todo momento fue pacífica.
Indicaron que policías infiltrados, vestidos de civiles, incitaron a que hubiera intercambio de golpes entre ambos bandos.
“Todos se vienen contra mí, policías disfrazados de maestros, de civiles, todos me golpearon, al momento que yo caigo en el piso, lo único que hago es cubrirme la cara, hicieron un círculo para que la prensa no se acercara, me golpearon hasta donde se cansaron, tengo los tobillos rotos donde me dieron con el tolete, tengo una fractura de brazo, me duele (en las costillas) donde me dieron patada, golpes y todo donde me forcejearon".
"En la patrulla, ahí me siguieron golpeando, yo ya no quise resistirme porque me seguían golpeando más”, dijo.
Por su parte, el docente Santiago López Lara afirmó que sufrió violencia psicológica y emocional, durante las 12 horas que estuvo privado de su libertad en los separos de la SSPC.
“En cuestión de 15 minutos, a los maestros que estábamos ahí nos golpearon, nos secuestraron"
"Porque lo digo literal, al compañero y a mí, que fueron a los que se pudieron llevar, nos secuestraron, nos llevaron en una unidad que no tenía logotipo de la policía, a mí me colocaron una venda en los ojos, porque no querían que yo viera a donde me llevaban. Me trataron como un vil delincuente, ese es el gobierno que tenemos en Tabasco, un gobierno represor, un gobierno abusivo, que utiliza la fuerza bruta para someter a simples maestros, que nos dedicamos a una labor tan noble y que tenemos un sueldo mísero”, indicó.
Los trabajadores inconformes demandaron que el Gobierno del Estado les brinde a todos los docentes una disculpa pública, por actuar de esa manera contra el magisterio.
Por último, pidieron la renuncia del gobernador Carlos Manuel Merino Campos y de los funcionarios involucrados en el operativo.