La tristeza no es solo cansancio físico, es falta de propósito: Padre Ervin Ramos
La reflexión sobre este tema la inició a raíz de las secuelas emocionales y espirituales observadas durante el COVID-19
El párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, Ervin Ramos, abordó el origen y las manifestaciones de la tristeza desde una perspectiva teológica y filosófica, al señalar que este sentimiento suele surgir no solo del agotamiento físico, sino de la falta de realización personal y de no asumir las responsabilidades fundamentales de la vida.
Durante su intervención en el programa “A Fondo con Chuy Sibilla”, explicó que la reflexión sobre este tema la inició a raíz de las secuelas emocionales y espirituales observadas durante la pandemia de COVID-19. Para profundizar en el fenómeno, recurrió a las enseñanzas de San Agustín y del pensador oriental Evagrio Póntico.
Ramos citó a San Agustín al recordar la premisa de que "el cristiano, cuando trabaja, descansa", lo que implica que la persona no se agota mentalmente cuando realiza sus deberes con un propósito claro y consciente. En contraste, cuando se cae en el activismo sin un objetivo trascendente, la vida se convierte en un desgaste continuo.
"Porque, aunque haya hecho muchas cosas buenas, no ha hecho lo que debería de hacer. No asumió la responsabilidad que tenía y aquí es donde entra el tema de la tristeza, que es el demonio del mediodía. ¿Cuál es el tema de la tristeza? Muchas veces es no hacer lo que realmente tenemos que hacer. La vida nos distrae en muchas cosas y participamos de todo, hacemos millones de cosas, pero lo importante, lo que es trascendental, eso no lo hacemos. Y entonces dice Evagrio Póntico que entra en el hombre un sentimiento de no estar feliz por lo que se está haciendo", dijo.
El párroco advirtió que la inestabilidad interior y la búsqueda constante de cambios, ya sea de empleo, de entorno o de relaciones, son síntomas de no estar en paz con uno mismo.
Según Ervin Ramos, este vacío desencadena frecuentemente crisis en los matrimonios, vocaciones y profesiones, al priorizar la acumulación de actividades o bienes materiales por encima del compromiso con la familia y el proyecto de vida.
"Dice Evagrio Póntico que cuando uno tiene hambre siempre pide, ¿no? Entonces, dice Evagrio: cuando uno tiene hambre, pide de comer y de beber; y el que pide de comer y de beber, tiene la disposición de seguir viviendo. Por lo tanto, tiene la disposición de seguir perseverando. Y es muy interesante, quien no quiere pedir de comer y de beber, ya no tiene la disposición de vivir ni de perseverar. Entonces, ¿cómo vencemos la tristeza? Perseverando", dijo.
Finalmente, el sacerdote señaló que la tristeza puede volverse crónica si se perpetúa en el tiempo sin afrontar la causa de origen, por lo que instó a los ciudadanos a reflexionar sobre sus prioridades, definir sus metas y buscar la realización.