Laguna de las Ilusiones es como un paciente diabético, que tiene salvación: Jorge Goñi

De un par de años a la fecha, se ha venido hablando sobre el rescate de la Laguna de Las Ilusiones, que originalmente tenía 500 hectáreas, sin embargo, tras los asentamientos, hoy en día, ha sido reducida en menos del 50 por ciento.

En tal sentido, el investigador de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Jorge Goñi Arévalo, comparó la situación actual de este cuerpo lagunar, con un paciente diabético, mismo que dijo, si tiene salvación todavía.

“Es una enfermedad crónica, la laguna, para hacerte el equivalente, es un diabético con altos niveles de glucosa, nada más que en glucosa, se llama fósforo el enemigo, la coloración verde de nuestra laguna, es por un exceso de productividad primaria. Cuando se pone una laguna así, quiere decir que la estamos envejeciendo muy rápidamente. Yo siempre he dicho que la laguna es como una señora obesa, le pongo el término femenino porque es laguna, a la que le añadimos excesos de aguas pluviales contaminadas”, explicó.

“Se tiene que invertir con seriedad, en esfuerzos programados a largo plazo, tiene que haber un comité, no debe ser la labor heroica de una sola administración, sino tiene que haber un comité como lo hacen en otros sitios, donde haya criterio técnico, donde haya criterio social y crearle un presupuesto permanente a la laguna”, añadió.

Aunado a lo anterior, explicó que una de las estrategias para sanear la laguna, es inyectarle agua nueva, al referir que en el pasado, este cuerpo lagunar se vaciaba ocho veces al año, es decir, el agua que entraba, tenía un tiempo de residencia de mes y medio, pero actualmente, tarda siete meses en vaciarse, lo que provoca que el agua “se pudra”.

“Se puede hacer - ¿Cómo se puede hacer? – Inyectando agua, agua nueva - ¿Y cómo vas a inyectar agua? – Se toma del Carrizal, se trae y se comienza a correr del punto más alto para que vaya regresando -  Tienes que tener una bomba permanente ahí – Una bomba, tienes que ayudarla, le eliminaste todas las entradas de agua limpia, entonces tenemos que inyectarle agua limpia para comenzar a diluir, el proceso se llama dilución de reflujo”, comentó.

Por otra parte, apuntó que también se deben crear trampas de sedimentos, para evitar los asolvamientos por el polvo que cae de todas partes, pero al eliminar la vegetación, se va directo a la laguna, donde cada metro cuadrado acumula cerca de un kilo y medio de polvo al año.

“Captúrale esos polvos que no entren a la laguna, hay que prevenir que entren, porque sino cada 10 o 15 años vamos a querer meter dragado - ¿Cómo capturar esos polvos? – Se crean trampas de sedimentos - ¿Es muy costoso? – No, no es muy costoso, de hecho ya había una en la zona del Ejército, tres sedimentadores con capacidad de retener 4 mil 500 metros cúbicos, de sedimentos, de polvo”, detalló.

Finalmente, puntualizó que en el Vaso Cencali quedaron cinco descargas que relativamente son sencillas de recanalizar al cárcamo, sin embargo, dijo que la mayor preocupación es la aportación de la ciudad, lo que cae en la cuenca, porque la “descarga areal tiene mayor impacto que una descarga puntual”.