Llama padre tiktokero a reflexionar y ser fieles a Dios las 24 horas del día
Pide recapacitar sobre las acciones diarias
En su homilía dominical, celebrada en la parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo, el párroco Miguel Ángel Camacho instó a los feligreses a no postergar su compromiso de fe y los invitó a reflexionar sobre sus acciones cotidianas.
En su mensaje, el popular “padre tiktokero” señaló que el llamado a la salvación y a la fidelidad hacia Dios es constante y no se limita únicamente a asistir semanalmente a misa.
"Lo que quiere Dios es que le seamos fiel las 24 horas del día. No solamente una hora a la semana, sino las 24 horas del día. El día de la salvación, hermano, es hoy. No esperemos el mañana, es el día de hoy. Dios nos quiere convertidos de corazón. El profeta Ezequiel en la primera lectura nos decía: 'Cuando el justo se aparta del bien y hace el mal, morirá. En cambio, cuando el malvado se aparta de su maldad y practica el bien, él vivirá'", expresó.
Asimismo, advirtió sobre la tendencia de las personas a juzgar las decisiones divinas. Mencionó que muchas veces cuestionan a Dios ante las adversidades o desastres naturales, por lo que invitó a los feligreses a analizar objetivamente sus propias conductas en lugar de señalar a los demás o buscar culpables.
"Hoy lo que nos pide Dios es que recapacitemos. ¿Y qué cosa es recapacitar? Entra dentro de ti mismo y ve lo que no está bien. No es necesario que alguien venga a decirte que estás mal en otro, hermanito, tenemos conciencia. Sabemos cuándo actuamos mal, lo sabemos, somos conscientes, no es necesario que otro te lo diga. Pero lo que quiere Dios es que recapacites, entres dentro de ti mismo y te des cuenta qué es lo que no está bien en ti y empieces a hacer lo correcto. Creo que hoy es un buen día para recapacitar, hermano, y yo ¿en qué no ando bien? Cada uno se conoce. Y hoy Dios, ¿qué me pide cambiar?", señaló.
Finalmente, el padre Camacho resaltó la importancia del arrepentimiento, comparándolo con el pasaje bíblico de los hijos enviados a la viña, concluyendo con un exhorto a mantenerse cercanos a la vida de fe y a actuar correctamente en la vida cotidiana.