Por edad y discapacidad jubilan a mil policías estatales y no les han pagado

Urgió a las autoridades liberar de una vez por todas sus pagos

Más de mil policías que envejecieron y ahora tienen una discapacidad permanente, tras varias décadas de servicio en la Secretaría Estatal de Seguridad (SSPC), fueron jubilados entre los años 2024 y 2025, pero no les han pagado, acusó la presidenta de la Asociación “Viviendo” A.C., Martha Patricia González Balboa.

La también trabajadora en retiro de la SSPC refirió que, perdió la vista por pasar 25 años de servicio frente a una computadora y al no tratarse adecuadamente, terminó con ceguera, por lo que no sólo le dieron de baja y la hicieron firmar con un monto menor de lo que merecía, sino que luego de un año, no le han remunerado.

“Nos llamaron a todos al auditorio, nos quitaron teléfonos y todo, que íbamos a firmar nuestra baja y que nuestra jubilación iba a salir lo más pronto posible, pues nosotros dijimos que no queríamos y nos dijeron que, si no queríamos, de todas maneras, nos iban a dar de baja y nos íbamos a ir sin un peso. Resulta que pasó un año y no, no resolvían, hasta ahora el día 28 de noviembre unos, el 29 de noviembre otros, nos dijeron que diéramos de alta una cuenta para que nos pagaran nuestra jubilación.

Por lo anterior, urgió a las autoridades liberar de una vez por todas sus pagos, pues aseguró que son diversas las necesidades médicas que tienen los jubilados y que muchas veces deben atenderse de manera particular, porque en el ISSET siempre faltan medicamentos o especialistas.

“Hay distintas discapacidades, hay discapacidad visual, móvil, intelectual, hay diferentes discapacidades, porque las enfermedades en uno ya cuando pasa el tiempo y tiene uno un trabajo de este tipo, pues son varias las discapacidades. Hay compañeros que no están aquí, porque están postrados en una cama o en una silla de ruedas y necesitan su pago para sus medicamentos. Ya no digamos para lujos, para medicamento.

Por eso estamos exigiendo el pago para todos nuestros compañeros. Yo misma veía, corría, trabajaba, hacíamos lo que nuestra visión nos permitía. Ahora no lo puedo hacer, por eso nos dieron de baja, porque fuertes seguimos, sanos ya no, pero fuertes sí, pero sin una visión, pues ya lo solo somos estorbos para ellos”, fustigó.