Venezolano varado en Villahermosa pide ayuda para regresar a su país y adquirir sus medicamentos controlados
Fue detenido por la policía estadounidense con cargos falsos
Como millones de migrantes, Samuel Abraham Romero Cabrera, de 35 años, vivió el llamado “sueño americano”, sin embargo, despertó de él después de casi 8 años, luego de que a mediados de octubre del año pasado fuera detenido por la policía estadounidense con falsos cargos.
Tras comprobar su inocencia y pagar la fianza, las autoridades lo entregaron al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), iniciando así su pesadilla.
“Migración tomó posesión de mí y me mantuvieron en las cárceles de migración. Eso fue horrible, allá se ve cosas horribles, de verdad. Nos metieron en Alcatraz en celdas como perros, vivíamos un tormento, eran como campos de concentración. Yo ya quería salir porque yo no tenía ningún caso (cargo) y lo que quería era irme a mi país. Tuve una orden de una jueza de salida voluntaria porque a mí no me deportaron. Yo tuve una salida voluntaria y cuando me dieron la salida voluntaria me pasaron a otros centros penitenciarios allá. Estuve en Krome (North Service Processing Center), estuve en Alcatraz, estuve en Broward, estuve en El Paso que fue el último que estuve, donde nos enviaron en avión, pero esposado de manos y cabeza y nos tiraron al olvido en El Paso, Texas. Vivimos una situación muy grave. Ahí fue que nos dieron las opciones, porque ahí es donde la última parte donde nos iban a deportar nuestro país, pero como no había viajes a Venezuela, la opción que nos dieron fue a México”.
Sin embargo, dijo, todo fue mentira, pues desde el 9 de enero que salió de la Estación Migratoria de Chihuahua, no se le ha permitido realizar ningún trámite.
“Dicho permiso en realidad fue esto, que nada más lo que nos acredita es para estar en el área de Villahermosa durante 10 días hábiles, contados desde que nos soltaron. - ¿tú te presentaste ya en la Oficina de Migración en Villahermosa?- Sí, yo fui a la oficina de migración de Villahermosa y me dijeron que eso es nada más si queremos pedir asilo en Villahermosa, que nos pedíamos al asilo y tenemos que esperar que nos salga la cédula, pero ya ahí tendríamos que esperar casi 1 año y es un tiempo que no puedo. Yo estoy pasando por una situación grave de salud, necesito mis medicamentos, que no lo he venido desde que estoy aquí en México. De verdad, lo estoy pasando muy mal. Tengo que ir a doctores para que la puedan prescribir porque no la venden normalmente en la farmacia. - ¿cuál es tu condición médica? - Tengo desorden bipolar y con ataques de esquizofrenia. A mí a veces me dan ataques epilépticos. Entonces, no quiero que me dé uno estando acá solo. Por eso le estoy pidiendo ayuda para yo llegar a mi país”.
Samuel explicó que, durante los casi tres meses que estuvo detenido en Estados Unidos, le suministraron sus medicamentos pese a las rotaciones por diferentes prisiones, sin embargo, no le permitieron cruzarlos a México.
Por lo que pidió ayuda al personal de la Estación Migratoria de Chihuahua para que lo valorara un médico y le hiciera la prescripción de risperidona, trazodona, divalproex, pero no atendieron su solicitud.
“Si quisiera que un médico me pudiera ayudar con las prescripciones, con las pastillas para que me las puedan dar. Son medicamentos controlados, certificados. El llamado es que, por favor, nos ayuden, porque a nosotros nos dejan aquí, nos ofrecen algo y nos dejan solos. A nosotros nos tiraron en medio de la nada y tuvimos que hacer milagros para llegar aquí donde estamos. O sea, son milagros que hemos tenido. Muchas gracias a la gente del hotel y mucho que nos ha prestado el apoyo porque nos estamos quedando todos juntos, porque no hay para pagar tantos hoteles, no hay para pagar tanta comida. Nosotros estamos comiendo una vez al día cuando se puede. Hemos intentado movilizarnos para llegar a la embajada para poder tener un pasaporte, tener identificación, porque estamos aquí sin identificación. Cada vez que algún compañero se intenta movilizar, lo agarra la migración México y los pone otra vez en custodia. Nosotros no somos criminales, lo que queremos nada más es llegar a nuestro país. No tenemos otra intención, no queremos trabajar ilegalmente aquí ni quedarnos. Solamente queremos llegar a nuestro país”.
Samuel compartió que, además de la falta de dinero, alimentos e incertidumbre para regresar a su país, se debe enfrentar a asaltos y estafas.
“Hoy a un compañero lo golpearon. Lo llevaron al hospital porque le pusieron unas grapas en la cabeza, lo golpearon anoche. No sabemos muy bien los pormenores de la situación, pero él salió y un grupo de tres lo golpeó. Entonces son las cosas que nos arriesgamos al estar aquí. -Hay personas que les ofrecen vuelos- hay personas que están ofreciendo vuelos y sin autoridad pertinente y se presta para estafa. Hemos perdido dinero aquí porque gente nos ha estafado. Pues obviamente se aprovechan de la necesidad de que estamos en una situación muy crítica y se aprovechan de nuestra necesidad para sacarse provecho y llevarnos el dinero, que es muy poco que tenemos y aparte no nos quitan”.