Rechaza Papa León XIV eutanasia para enfermos y pide negarse a quitar la vida por "falsa" compasión

La medicina no puede convertirse en sierva de la muerte programada

Rechaza Papa León XIV eutanasia para enfermos y pide negarse a quitar la vida por "falsa" compasión

El Papa León XIV, rechazó la implementación de eutanasia para enfermos y pidió a la comunidad negarse a quitar la vida a una persona amparada en una "falsa" compasión.

Durante el encuentro con los enfermos, acompañantes y personal médico del centro sanitario "Accueil Notre-Dame" en el Santuario de Lourdes, en el marco de su Viaje Apostólico a Francia, su santidad, se refirió a la aprobación de "la eutanasia y el suicidio asistido" aprobado en agosto de este año en aquel país.

"Sé que para algunos de ustedes que sufren a causa de patologías particulares y de dolores a veces terribles, el horizonte puede parecer oscuro, incierto, sin salida. Pero ninguna ley humana debe hacernos perder la certeza de su dignidad. Por el contrario, precisamente en nombre de esta dignidad inalienable de la persona humana debe rechazarse firmemente la tentación de quitar la vida con el pretexto de una falsa compasión. Es imposible considerar normal el hecho de poner fin a la vida. Lo que es legal no es necesariamente moral".

En el marco de su Viaje Apostólico a Francia, llamó al personal sanitario y capellanes a ejercitar su vocación al servicio de la dignidad humana, para que el mundo tenga vida.

"Aquí en Lourdes, ciudad de los enfermos y de la esperanza, invito a toda la comunidad de los agentes sanitarios a recordar el significado profundo de su vocación, a hacerse cargo de una persona que sufre y no eliminarla. Sí, queridos amigos, sean servidores apasionados de la vida. Ninguno tiene el derecho nunca, basándose en algoritmos de laboratorio, de decidir sobre la vida de un embrión determinado o de una persona de la tercera edad determinada. La medicina nunca podrá convertirse en sierva de la muerte programada. En este sentido, les invito por un lado a seguir realizando constantemente estructuras de cuidado paliativo y de investigación. Por otro, a acompañar con ternura a los enfermos, como sucede aquí en Lourdes. Cuidando de los cuerpos, ustedes cuidan también de las almas".

Finalmente, el sucesor de Pedro, aseguró que los enfermos no son un peso, sino el corazón palpitante de la humanidad y un tesoro precioso para la Iglesia, por lo que no deben sentirse una carga.

"En una época en la que algunas sociedades tienden a apartar la mirada o a cerrar los ojos frente a la dignidad de la vida humana, urge ante todo cultivar en nosotros y en los demás una mirada contemplativa. Es la mirada de quien ve la vida en su profundidad, percibiendo sus dimensiones de gratuidad, belleza, invitación a la libertad y a la responsabilidad. Es la mirada de quien no pretende apoderarse de la realidad, sino que la acoge como un don, descubriendo en cada cosa el reflejo del creador y en cada persona su imagen viviente".