Nuestro cerebro nos permite ser buenas madres

Nuestro cerebro nos permite ser buenas madres


Las madres somos verdaderas artistas de las emociones, somos guerreras, luchadoras, inteligentes y no hay situación que no controlemos. ¿Somos tan complicadas las mujeres como dicen los hombres? ¿Somos más sensibles? ¿Más luchadoras? ¿Muy inteligentes? ¿Tenemos capacidad para las ciencias?. Además de que podríamos contestar estas preguntas con un si, tenemos la mayoría la gran encomienda de ser madres y por todo lo que esto representa, somos festejadas. Ya desde el momento en que damos vida, se marca nuestra función maternal y sublime. "Ser madre no es sólo dar a luz, es conducir por la vida. Ser madre no sólo es criar a un hijo, es orientar, amar, respetar y dar confianza. Ser madre es desgastante sin límite, es entregarse sin reserva, con valentía, con humildad pero con coraje. Ser madre es inculcar altos y bellos valores; amor a la vida, al trabajo, a Dios y a nuestros semejantes. Ser madre no puede encerrarse en sólo, unas líneas; porque todo el cielo no bastaría para inscribir en él lo que significa ser madre".


Nos preguntamos, ¿existe la madre perfecta? Tal vez no, pero debemos intentar ser buenas madres. Nos gustaría ser ejemplares, ser un modelo positivo para los hijos, no cometer errores y tener el conocimiento y la madurez necesaria para brindarles un gran cuidado desde el primer momento en que los tenemos en nuestros brazos. Queremos ser un modelo ideal para servirles de guía en sus vidas.


Hemos de superar el dolor y las dificultades que nosotros sufrimos para mejorar la vida de nuestros hijos. Queremos estar prestas para escuchar sus quejas, su sentir y siempre estar abiertas a la comunicación con ellos. Qué importante para nosotras es tener la respuesta adecuada para nuestros hijos cuando se acercan por un consejo o buscan nuestra ayuda. Ellos tienen sus propios deseos, sus defectos y sus cualidades, no son una continuidad de lo que nosotros somos. La vida nos permite aprovechar nuestra experiencia de hijas para convertirnos en madres amorosas y con sabiduría propia. El amor de la madre a los hijos y de los hijos a la madre es inmenso.

La gratitud y el amor son grandes valores y ambos temas inspiran a la filosofía, a la música, a la poesía, a la psicología y a las neurociencias. En el terreno de las neuropsicología, los estudios indican que expresar amor y gratitud cambia literalmente la estructura molecular del cerebro, mantiene la materia gris funcionando y nos hace más saludables y felices. Cuando sientes felicidad, el sistema nervioso central reacciona. Eres más pacífico y menos reactivo. La gratitud es la práctica más efectiva para estimular los sentimientos de felicidad. Nos libera de problemas de salud, mostramos un mayor rendimiento, una gran resistencia y sentimos ese apoyo emocional que nutre nuestra vida y la de los que nos rodean.

El hecho de expresar nuestra gratitud nos ayuda a tener una mejor calidad de sueño, y se reducen las manifestaciones de ansiedad y depresión. Gratitud pues, es algo que sentimos y que además nos impulsa a la acción. A través de ella, reconocemos las cosas buenas de nuestras vidas y actuamos en consecuencia. Pero además de ser un valor, también es un rasgo de carácter y ser una persona agradecida equivale a sentirse más satisfecho con la vida. Qué satisfacción y qué gran orgullo es inspirar y sembrar ese sentimiento en nuestros hijos y de la misma manera, a lo largo de la vida, las madres agradeceremos las buenas acciones de nuestros hijos. Según Cicerón, “la gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.”.

La ciencia muestra que somos distintas de los hombres. El impacto del estrés no es el mismo en las conductas de hombres y de mujeres. El manejo de las emociones también es diferente en la mujer. La sensibilidad se considera mayor en la mujer y qué decir de la capacidad de dar. El apego con los hijos es innegable y se prolonga durante toda la existencia. Las neurociencias también contribuyen para que entendamos que nuestro cerebro de mujeres viene conformado con ciertos cambios con respecto al del hombre, lo que representa un beneficio para desempeñar mejor nuestro papel maternal. Si conocemos esas ventajas y las ponemos en práctica tendremos mejores resultados en nuestro papel de formadoras de hijos funcionales, felices y útiles para la sociedad.

ALGUNAS ÁREAS DE NUESTRO CEREBRO Y SUS FUNCIONES

- El Córtex Prefrontal. Es el director ejecutivo del cerebro, controla las emociones, sopesa la información y refrena los impulsos. Es más grande en las mujeres que en los hombres y madura en las mujeres uno o dos años antes.
- El Hipocampo. La zona de la memoria, nos hace recordar detalles, situaciones, encuentros románticos. Es mayor y más activo en las mujeres.
- La Ínsula. Lugar donde se procesan los sentimientos viscerales. Mayor y más activo en las mujeres.
- La Amígdala. Núcleo de los instintos más básicos y primarios, verdadera bestia interior, resulta mayor en el hombre.
- El Córtex cingulado anterior. Sopesa las opciones, toma de decisiones, centro de preocupaciones menores. Es mayor en la mujer.

Con respecto a las hormonas, el estrógeno es el rey y en segundo plano la progesterona. La serotonina como hormona del estado de ánimo está activa constantemente. Otras hormonas como la oxitocina que es la hormona del apego, la dopamina que se estimula con los besos, la adrenalina que se motiva con la risa y la felicidad, el cortisol como la hormona del estrés y la testosterona, también tienen papeles importantes en diferentes momentos de la vida femenina.

El psiquiatra más polémico de Estados Unidos Daniel G. Amen, explica que identificamos al menos cinco vías por las que el cerebro femenino tiene más capacidad que el del hombre: intuición, empatía, autocontrol, niveles apropiados de ansiedad y colaboración“. Tras el estudio de más de 46.000 escáneres cerebrales en los que se comparó el cerebro masculino y femenino identificaron que “el cerebro femenino está activo alrededor de un 90 por ciento frente al masculino que lo está un 9”. También reconoce que le asombraron lo diferentes que son los cerebros de la mujer y el hombre.

Las diferencias son evidentes entre ambos géneros si nos basamos en la fisiología de cada uno de los cerebros masculino o femenino, pero si nos centramos en los aspectos emocionales también encontramos diferencias básicas que pueden deberse a múltiples factores, desde la genética, a la educación recibida, se trata de una realidad que debemos aceptar, no tratamos de la misma manera a niños que a niñas, a pesar de estar en el siglo XXI. La educación y la cultura siguen mostrando una diferencia de género.

Similitudes y diferencias, convergencias y divergencias. Destinados a entendernos y relacionarnos desde que nacemos. Por tanto, saquemos el mejor partido a las diferencias, sumemos las aptitudes y destrezas de hombres y mujeres, respetemos las peculiaridades, al fin y al cabo nuestros cerebros marcan las diferencias y no siempre podemos variar la tendencia natural. Estas diferencias las podemos ver en múltiples aspectos de la vida, desde las diferencias en el hogar, en el mundo profesional, a la manera de ver y vivir la vida en aspectos generales. Una de las diferencias que seguro has podido percibir en tu entorno, es la confianza y el entendimiento que sienten la mayoría de los hijos con su madre y otra, es la facilidad con que las mujeres comparten sus intimidades con su grupo de amigas, hablan de sentimientos e incluso pueden quedar simplemente para hablar y apoyarse.

En el caso de los hombres, pueden hablar de cualquier otro tema, ya sea política, deporte, finanzas… pero no suelen hablar de sus sentimientos e intimidades, incluso cuando están pasando por un mal momento. Es bastante frecuente que las mujeres se quejen de los olvidos de los hombres, no se acordaron de su aniversario u olvidaron que hoy era su cumpleaños. Por eso, este 10 de mayo a festejar a mamá y señores, que no les gane el olvido o la indiferencia, e inviten a los hijos para que conjuntamente celebren de la mejor manera a ese ser muchas veces incomprendido, a mamá.

PSIC. SARA LETICIA CAMPOS CHAVOLLA
TORRE MEDICA 2DO PISO SALA A Av. MÉNDEZ 1110
TEL: 3-14-11-78 CEL 9931920934

Short Link: http://bit.ly/2KwX623