Timidez ¿qué pensarán de mi?

Timidez ¿qué pensarán de mi?


La timidez se define como el estado emocional que incapacita para participar en aspectos concretos de la vida social, aunque se desee hacerlo y se sepa cómo. Es el caso de Tomás, que con 30 años se pone como un tomate cada vez que le presentan a una chica. Este problema engloba una serie de síntomas de malestar y lleva a evitar determinadas situaciones y relaciones. Su eje principal es la falta de seguridad en uno mismo, que se manifiesta al entrar en contacto con otras personas.


¿CON QUÉ SE RELACIONA?


* Con la introversión: Es un rasgo de la personalidad con tendencia a abrirse poco a los demás y a preferir disfrutar de la soledad.
* Con la vergüenza: Aquí interviene ya el aprendizaje: aparece cuando uno cree haber cometido una acción reprobable o ridícula desde el punto de vista de las convenciones sociales.

LOS SÍNTOMAS

* Físicos: Aumenta la ansiedad, el nerviosismo, la sudoración, la tensión abdominal. Las piernas flaquean, las manos transpiran, el rostro se ruboriza, el pulso se acelera, la cabeza da vueltas.
* Psíquicos: Temor a hacer el ridículo o quedar mal, sensación de amenaza, miedo a que se note la inquietud, imposibilidad de hablar y de razonar, ganas de esconderse bajo la mesa o de huir rápidamente.

LOS TIPOS:

Depende del grado; hay timidez normal y, en el otro extremo, patológica, que deriva en fobia social. En cuanto a modos de reaccionar, algunos tímidos se aíslan y caen en cuadros depresivos. Otros esconden su forma de ser mostrándose muy locuaces y asertivos e incluso osados.

¿CÓMO SURGE EL PROBLEMA?

* Transición: Muchos adolescentes son retraídos debido a los cambios hormonales bruscos y a la falta de conocimiento de sí mismos y de habilidades para relacionarse. Esa timidez va desapareciendo, a medida que mejoran sus destrezas sociales, con la edad.
* Táctica evasiva: El apocamiento también puede ser un papel adoptado en la juventud y que después es difícil abandonar.
* Complejo de inferioridad: Es el sentimiento de "ser menos que los demás", consecuencia en muchos casos del desapego de los padres, de una primera experiencia sexual desafortunada o de un defecto físico.
* Trauma: Algunas personas se repliegan en sí mismas después de una humillación o una crisis que perciben como un fracaso.
* Aprendizaje familiar: La convivencia con una familia sobreprotectora, sin habilidades sociales, con problemas afectivos y cerrados al mundo exterior, puede inculcar timidez en los hijos.
* Entorno no social: Cuando se debe a la influencia de una religión que castiga la singularidad de la persona o de una cultura social que enseña a ocultar sentimientos.
¿CÓMO AFRONTARLO?: Si te da pena decir lo que piensas, evitas dirigirte a alguien o hablar en un grupo de gente, aquí tienes estrategias concretas y consejos fáciles de autoayuda.

A. TÁCTICAS QUITAMIEDOS

* Hablar en público: Mira a una sola persona de la audiencia para distraerte de tus preocupaciones y desbloquear tu memoria. Escribe previamente un guión o todo el texto de la charla para tenerlo a mano. Ensaya todas las veces que puedas cada parte de la intervención.
* Conversa con la gente: Acércate al grupo y aproxímate poco a poco. Después de escuchar lo que hablan, haz un comentario o una pregunta abierta (que no pueda responder con un sí o no), adecuada al tono y contenido de la charla. Comienza a participar en la conversación. Practica el acercamiento primero en entornos próximos (trabajo, vecindad) y después con gente nueva.
* Presentarse ante otros: Escribe expresiones coloquiales que te sean gratas, frases de saludo y despedida. Imagina que las empleas en un tono amable con personas conocidas en los lugares donde sueles encontrarlas. Ensaya mentalmente esas escenas hasta que te resulten naturales y surjan espontaneas en la comunicación real.
* Entrevistarse por trabajo: Antes de acudir, repasa tu experiencia y cualidades profesionales. Practica una entrevista simulada con amigos que te pregunten. Prepara una serie de anécdotas e historias que revelen tu personalidad para insertarlas en la charla. Intenta ser natural, mantener la sonrisa y cuidar el tono de voz.
* Autoafirmarse: Si tienes un defecto físico que te hace sentir inferior, valora tus virtudes (puedes ser bajito pero tener una bonita figura), compensa tus carencias (si no puedes hacer deporte, estudia música) y corrige lo que puedas (muchas deficiencias son consecuencias de malos hábitos e ideas equivocadas).

AUTOAYUDA

* Piensa en lo peor: Si analizas lo más nefasto que podría sucederte mañana, cómo te afectaría, qué podrías hacer para afrontarlo y cuáles son las posibilidades de que suceda, concluirás en que no puede pasar nada nuevo tan terrible.
* Quiérete más: Si te centras en tu timidez, olvidarás tus cualidades y virtudes: haz una lista de todas ellas y descubrirás que son un montón, guárdala cerca.
* Relájate: Practica algunos ejercicios de relajación y empléalos en las situaciones más problemáticas, esas que disparan tu ansiedad. Trata de que la tensión no agarrote tu espalda ni tu cuello.
* Cambia de mensaje: Sustituye las expresiones que te desalientan (“Es imposible cambiar”) por otras positivas (“Si otros han podido, yo también”).
* Ensaya y practica: Igual que aprender a andar en bicicleta lleva su tiempo, si ensayas una habilidad social, al final la incorporarás automáticamente a tu conducta.

LAS CONSECUENCIAS:
* Dificultad para conocer gente, hacer amigos y disfrutar de experiencias y de la posibilidad de enriquecerse internamente del contacto con otras personas.
* Problemas para pensar claramente en ciertas ocasiones, expresar las opiniones y comunicar con eficacia. Puede interferir en el rendimiento académico, profesional y laboral. Limita las valoraciones favorables que otras personas hacen de uno y alienta a que le juzguen incorrectamente.
* Baja autoconfianza, al considerar el tímido que los demás son seres superiores por afrontar situaciones que a él le parecen insuperables.
* Pesimismo y malestar, por creer que un fracaso social, por ejemplo, hablar en público durante una reunión, va a repetirse siempre.
* Soledad y depresión. En casos graves, lleva al abandono de uno mismo. El 80 por ciento de la población sufre timidez alguna vez. Y el 25, de forma crónica.
* Si eres tímido corres el riesgo de ser manipulado.

Hay técnicas psicológicas y ejercicios para ayudarte a desarrollar habilidades sociales y vencer la timidez. Es importante hacer un mapa mental para conocer las programaciones negativas que manejas y que te hacen ser tímido. La terapia Cognitivo-Conductual y la hipnótica son muy útiles.

Psic. SARA LETICIA CAMPOS CHAVOLLA
Av. Méndez 1110 TORRE MÉDICA Segundo piso
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