Se equivocan quienes piensan que la iglesia no puede opinar de la vida cotidiana: Diócesis de Tabasco

Señaló que limitar la fe únicamente a los templos reduce la vida del ser humano

Se equivocan quienes piensan que la iglesia no puede opinar de la vida cotidiana: Diócesis de Tabasco

La Diócesis de Tabasco afirmó que es un error pensar que la Iglesia no puede opinar sobre la vida cotidiana.

El vocero, el padre Denis Ochoa Vidal, reflexionó sobre la trampa que intentaron tenderle a Jesús cuando le plantearon la cuestión de dar "al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios".

El párroco del santuario de Nuestra Señora de Guadalupe explicó que la Iglesia no se limita únicamente al ámbito religioso.

"Muchas veces, precisamente, los que quieren tender una trampa al ser humano dicen cuando los creyentes, los cristianos, los católicos, nuestros obispos dan opiniones, proclaman el evangelio en el campo de la política, de la educación, del campo laboral, dicen: la Iglesia no se tiene que meter en este campo, la Iglesia se tiene que reducir a lo religioso y ellos están entendiendo mal porque están reduciendo la vida del ser humano, del creyente, solo al ámbito de los templos y hay una gran equivocación porque la vida de todos nosotros le pertenece a Dios. No hay nada en nosotros ni en nuestras actividades que no sea de Dios, a menos cuando nos apartamos del bien y le robamos a Dios lo que le pertenece", señaló.

Por último, sostuvo que Dios creó al hombre para que administre todo lo que está en la tierra, que incluye asuntos de la vida cotidiana.

"Porque Dios, cuando nos creó, nos dio el encargo de someter la tierra y de que todos los bienes de la tierra estuvieran a nuestro servicio. Y por eso nos dejó la gran libertad, y por eso nosotros gestionamos los asuntos de la tierra. Y los mismos que creemos, somos los que participamos en la vida ciudadana. Pero en la vida ciudadana tenemos que proyectar lo que somos. Como creyentes tenemos también el encargo de participar y de proclamar el Evangelio de Jesús en los campos temporales, de la vida temporal; en la educación, en la política, en el trabajo, en dondequiera que desempeñemos nuestra vida tenemos que proyectar y ser fermento del Evangelio de Jesús, del Reino", apuntó.